En 1847, familias holandesas viajaron al oeste de Michigan solo con las pertenencias que podían empaquetar y llevar. Los objetos en este caso ayudan a mostrar qué era lo que más les importaba. Empezar una nueva vida no significaba dejarlo todo atrás. Los inmigrantes holandeses trajeron ropa, zapatos y objetos personales especiales que les ayudaron a recordar su hogar y a sentirse conectados con sus tradiciones al comenzar su vida en un lugar nuevo.

  1. Libro de salmos: Este libro contiene salmos con música. Los inmigrantes holandeses en esta zona solo cantaban salmos, no himnos.
  2. Biblia: Esta Biblia holandesa incluye a miembros de la familia Vereeke en su interior.
  3. Bolso: Este pequeño bolso fue traído de los Países Bajos por Isaak y Adriana Van Koevering.
  4. Zapatos de madera: Los zapatos de madera usados en los Países Bajos también eran prácticos para las condiciones pantanosas del oeste de Michigan.
  5. Ropa: Las prendas hechas a mano como estas eran comúnmente traídas por familias holandesas. Las mujeres trajeron modas de sus provincias de origen a Michigan. La gorra es de Frisia y los espirales de latón que se llevaba en la cabeza son de Walcheren, en Zeeland.