Durante los conflictos de la Guerra Fría en Corea y Vietnam, las familias de Zeeland volvieron a ver a sus hijos e hijas ingresar al servicio militar. Algunos sirvieron en zonas de combate; otros apoyaron unidades logísticas y médicas. Las guerras provocaron un debate nacional, pero en Zeeland, el enfoque siguió siendo apoyar a los que sirvieron. Los veteranos regresaron con historias complejas y experiencias diversas, lo que refleja el alcance global de estas guerras. Su servicio, a menudo en condiciones difíciles e inciertas, revela las formas en que las pequeñas comunidades se vieron atraídas a las luchas globales que dieron forma a toda una generación.