Ser ciudadano significa formar parte de una comunidad y tener voz en cómo se gestiona. Hace mucho tiempo, no todo el mundo podía ser ciudadano ni votar. Con el tiempo, las leyes cambiaron para incluir a más personas, hombres y mujeres, y personas de diferentes razas.
Los nuevos estadounidenses juraron ciudadanía, y hoy en día personas de todo el mundo siguen convirtiéndose en ciudadanos y ayudando a tomar decisiones que moldean nuestro país.
Cuando pensamos en nosotros, el pueblo, vemos cómo cada voz ayuda a mantener fuerte nuestra democracia.
Convertirse en ciudadano
Hace mucho tiempo, los inmigrantes podían convertirse en ciudadanos estadounidenses viviendo en el país durante unos años y prometiendo lealtad. Con el tiempo, el proceso incluyó pruebas de lectura, escritura e historia de los Estados Unidos. Hoy en día, la naturalización garantiza que los nuevos ciudadanos comprendan sus derechos y responsabilidades.
Derechos de votar
El voto es uno de los derechos más importantes de la ciudadanía. Durante muchos años, grupos como mujeres, afroamericanos y nativos americanos lucharon para que se les permitiera votar. El derecho al voto muestra cómo nosotros, el pueblo, sigue creciendo e incluyendo más voces.